¿Cómo nos afectaría una tormenta solar hoy en la Tierra?

Pablo Gómez
tormenta solar hoy

Las tormentas solares son fenómenos que, aunque suenan distantes y casi de ciencia ficción, tienen un impacto real y potencialmente masivo en nuestra tecnología y vida diaria. Estos días vuelven a ser noticia debido a la tormenta geomagnética extrema que ha sufrido la Tierra, clasificada en el nivel G5 (el máximo) y que ha dejado un inusual espectáculo de auroras boreales en Europa, incluso en latitudes tan cercanas al Ecuador como Canarias. Por eso quiero hablaros de qué son estas tormentas del Sol, cómo nos afectarían si ocurriera una tormenta solar hoy extremadamente potente… y cómo podemos prepararnos para un evento de esta magnitud.

¿Qué es una tormenta solar o geomagnética, y qué efectos tiene?

Una tormenta solar o tormenta geomagnética es una perturbación en el campo magnético de la Tierra que ocurre cuando el Sol emite una gran cantidad de partículas cargadas de energía, que son expulsadas hacia el espacio en forma de viento solar. Cuando este viento solar impacta con el campo magnético de la Tierra causa alteraciones en el mismo, generando lo que conocemos como una tormenta geomagnética, cuyas consecuencias veremos a continuación.

Efectos de una tormenta solar

Estas tormentas generadas por el Sol son capaces de crear espectaculares auroras, un fenómeno que habitualmente solo es visible en los cielos de las latitudes más septentrionales; pero al margen de este espectáculo visual, los efectos de una tormenta solar pueden ser devastadores para los sistemas eléctricos y de comunicaciones:

Auroras: 

Es uno de los efectos más conocidos e impresionantes de las tormentas geomagnéticas. Normalmente estos fenómenos luminosos en el cielo ocurren cuando las partículas cargadas de energía emitidas por el Sol colisionan con la atmósfera terrestre cerca de los polos magnéticos. Pero cuando ocurre una tormenta solar de gran intensidad, gran parte de la atmósfera terrestre está ionizada por el choque del viento solar, así que las auroras pueden verse en latitudes muy alejadas de los polos.

Redes eléctricas: 

Las corrientes eléctricas inducidas por los cambios en el campo magnético terrestre a causa de una tormenta solar pueden sobrecargar y dañar las redes eléctricas, resultando en apagones a gran escala. Esto se debe a que las fluctuaciones intensas del campo magnético pueden inducir corrientes que los sistemas eléctricos no están diseñados para soportar. También pueden resultar dañados los equipos conectados a la red eléctrica.

Satélites y comunicaciones: 

Los satélites, esenciales para la comunicación y la navegación, pueden sufrir daños debido a la radiación incrementada y a las partículas cargadas que llegan del Sol. Esto puede resultar en la pérdida de servicios de GPS, señales de telecomunicaciones y otros servicios basados en satélite.

Radiación: 

Durante las tormentas solares de gran intensidad se produce un aumento de radiación ionizante que puede llegar a ser peligrosa a altas cotas de altitud, por ejemplo para los astronautas y los aviones que vuelan en latitudes altas (cerca de los polos) o a altitudes elevadas, elevando los riesgos para la salud por exposición a la radiación para las tripulaciones de vuelo y los pasajeros.

tormenta solar

¿Cada cuánto tiempo ocurren las tormentas solares?

Las tormentas solares se producen con una periodicidad que está estrechamente vinculada al ciclo de actividad solar, el cual dura aproximadamente 11 años: durante este ciclo, la actividad magnética del sol alcanza un máximo y un mínimo y se producen cambios en el número de manchas solares, de erupciones solares y de emisiones de Eyecciones de Masa Coronal (CME, por sus siglas en inglés). 

Durante estos picos de actividad -llamados máximos solares que llegan a su culmen al final del ciclo de 11 años, es más probable que ocurran erupciones solares de cierta intensidad y, por lo tanto, tormentas geomagnéticas. Sin embargo, hoy día aún no es posible predecir cuándo y con qué intensidad ocurrirá una tormenta solar: todo lo que los científicos pueden hacer es observar la actividad del Sol, y alertar de inmediato cuando se produzca una erupción solar, ante la que dispondríamos de 24 a 36 horas para prepararnos en la Tierra.

¿Qué ocurre durante el ciclo solar?

Durante el ciclo solar se distinguen principalmente dos períodos de actividad: un máximo solar durante el cual la actividad del Sol es más intensa, y un mínimo solar.

Máximo Solar: 

Durante el pico del ciclo, conocido como el máximo solar, el sol muestra una mayor cantidad de manchas solares y es más propenso a emitir llamaradas solares y CME. En estos períodos, las probabilidades de que ocurran tormentas geomagnéticas son mayores debido a la intensa actividad solar. Los máximos solares son los momentos en los que las tormentas solares son más frecuentes, y también pueden ser más intensas.

Mínimo Solar: 

Contrariamente, durante el mínimo solar, hay menos manchas solares y la actividad solar en general es menos intensa. Esto no significa que las tormentas solares no puedan ocurrir, pero son menos frecuentes y generalmente de menor intensidad.

¿Es lo mismo una tormenta geomagnética que una erupción solar?

No, aunque están relacionados, ambos términos explican cosas diferentes. Una erupción solar, también conocida como llamarada solar, es una liberación súbita y muy intensa de energía desde la superficie del sol. Esta liberación incluye luz visible, radiaciones ultravioleta, rayos X y otras formas de radiación electromagnética. Las erupciones solares son causadas por cambios y realineamientos en los campos magnéticos del Sol cerca de sus manchas solares, y pueden ser extremadamente poderosas alterando el espacio alrededor de nuestra estrella.

Una erupción solar puede desencadenar una tormenta geomagnética en la Tierra si está acompañada de Eyecciones de Masa Coronal (CME) -que son las principales causantes de las tormentas geomagnéticas- y si es lanzada en una dirección en la que choque con el campo magnético terrestre y tenga suficiente energía como para distorsionarlo. Dicho esto, no todas las erupciones solares producen tormentas geomagnéticas

Es decir, una erupción solar es el evento inicial que se produce en el Sol, mientras que la tormenta geomagnética es un efecto secundario y se produce en la Tierra, concretamente en su magnetosfera.

tormenta geomagnética

¿Qué es una tormenta solar G5?

Una tormenta solar G5 es el nivel más alto en la escala de intensidad de tormentas geomagnéticas, que se usa para clasificar la severidad de estos eventos según su impacto en la Tierra. Esta escala es utilizada por la famosa NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos) a través del Centro de Predicción del Clima Espacial, y va desde G1 a G5, siendo G1 el nivel más bajo y G5 el más alto.

Una tormenta solar G5 representa uno de los escenarios más extremos en términos de clima espacial y tormentas solares; estas tormentas de gran intensidad se llevan produciendo millones de años, fueron comunes incluso durante la era de los dinosaurios… Pero su potencial destructivo hoy día es mayor debido a que son capaces de alterar la vida en una sociedad altamente tecnológica, como la que tenemos hoy día en la Tierra.

¿Qué ocurrió con la tormenta solar de 1859?

La tormenta solar de 1859, también conocida como el Evento Carrington, fue la tormenta geomagnética más poderosa registrada en la historia. Recibe este sobrenombre porque fue observada y documentada por el astrónomo inglés Richard Carrington, y su impacto fue tan profundo que cambió para siempre la comprensión científica de las tormentas solares y su efecto en la Tierra. 

Fue el 1 de septiembre de 1859 cuando Carrington observó una serie de brillantes destellos de luz en la superficie del Sol; en aquel momento el astrónomo inglés no entendía bien lo que estaba pasando, pero lo que estaba viendo era ni más ni menos que una gran erupción solar de enorme intensidad; cuando el viento solar cargado de partículas altamente energéticas impactó contra la Tierra tan solo 17 horas después -inusualmente rápido, lo que evidencia la enorme energía de aquella erupción solar- se pudieron ver auroras boreales incluso en el Caribe.

Pero los efectos fueron mucho más allá; los sistemas de telégrafo en Europa y América del Norte fallaron masivamente, provocando cortes en la comunicación, incluso muchos cables soltaron chispas al cargarse eléctricamente por la intensa ionización de la atmósfera. Este evento se produjo en un momento en que el nivel de uso de la tecnología o de la electricidad en nuestro planeta era aún muy incipiente y restringido a los países más desarrollados, por lo que sus consecuencias fueron limitadas y las sociedades de la época pudieron recuperarse rápidamente de los efectos. 

Hoy, una tormenta geomagnética de magnitud similar tendría efectos catastróficos para nuestra infraestructura tecnológica, y provocaría seguramente apagones eléctricos masivos y fallos en comunicaciones y servicios esenciales, como advierten algunos expertos. Sistemas críticos como redes eléctricas, comunicaciones por satélite, redes de telefonía móvil e Internet, o sistemas de posicionamiento por GPS podrían sufrir daños severos o interrupciones prolongadas del servicio, que dependiendo de los daños podrían prolongarse durante días, semanas o incluso meses, hasta que todos los equipos pudiesen ser reparados o sustituidos por otros nuevos.

aurora boreal sobre París

¿Cómo podemos prepararnos ante una tormenta geomagnética?

Prepararse para una tormenta geomagnética hoy puede parecer una tontería, pero si tenemos en cuenta que no podemos predecir cuándo se producirá una tormenta solar ni cuáles serán sus efectos hasta solo unas horas antes, no está de más tomar algunas precauciones. 

A nivel general y de infraestructuras críticas, los Estados deberían tomar medidas para fortalecer la resistencia de las redes eléctricas y los sistemas de comunicación, posiblemente diseñando componentes que puedan soportar aumentos repentinos de carga eléctrica, o creando sistemas redundantes, como se hace ya en algunos equipos y satélites. 

A nivel personal, podemos elaborar un plan de emergencia que incluya suministros básicos y formas de comunicación no dependientes de la red eléctrica. Algunas medidas a tomar pueden ser las siguientes:

Haz kits de emergencia: 

Prepara un kit o mochila de emergencia que incluya suministros básicos como agua y alimentos no perecederos para varios días (incluyendo raciones de emergencia o del ejército, e incluso purificadores de agua), además de una radio que funcione con pilas (también puede ser a manivela o solar), linternas y pilas de repuesto. Considera la posibilidad de guardar aparatos como la radio, las linternas o las propias pilas en una jaula de Faraday improvisada por ti mismo/a (por ejemplo, envolviéndolos en papel de aluminio).

Prepara sistemas de comunicación alternativos:

Ten un plan para comunicarte con sistemas que no dependan de las redes de telefonía móviles o de Internet, en caso de que las redes de comunicación principales fallen. Esto puede incluir radios de onda corta o sistemas de mensajería que no dependan de las redes móviles.

Guarda dinero en efectivo:

Ante una caída masiva de la red eléctrica y de los sistemas informáticos y de comunicaciones, los pagos con tarjeta o retirar dinero de los cajeros será imposible, por lo que es importante que tengas guardada cierta cantidad de dinero en efectivo para varios días.

Protégete frente a picos de tensión:

Las tormentas solares pueden interferir con el funcionamiento de los aparatos electrónicos, creando sobrecargas que los dañen. Para protegerlos, es recomendable comprobar que están protegidos contra picos de sobretensión, por ejemplo usando enchufes o regletas especialmente diseñados para este fin.

Usa baterías de respaldo:

Mantén siempre algunas baterías externas (powerbanks) cargadas y en buen estado, para que puedas cargar tus dispositivos ante un apagón masivo que te deje sin electricidad durante horas, o incluso días.

Mantén tu vehículo listo:

Al igual que no podrás sacar dinero de los cajeros, tras un fallo masivo de los sistemas causado por una gran tormenta solar puede que no puedas repostar combustible en mucho tiempo. Procura mantener tu vehículo en buen estado, y siempre con el depósito de combustible al menos medio lleno.

Mantente informado/a:

Mantente informado/a sobre qué son las tormentas geomagnéticas y cómo pueden afectar a la región donde vives, a tu entorno, a tu modo de vida, etc. Puedes seguir canales oficiales como el NOAA, que puede proporcionar alertas tempranas cruciales. Si tu país dispone de un sistema de avisos de emergencia a la población ante catástrofes naturales, verifica que puedes recibir estas alertas. Considera la posibilidad de formarte sobre técnicas de supervivencia, primeros auxilios, etc.

Aunque una tormenta geomagnética de gran magnitud es un evento poco frecuente, lo cierto es que cuando ocurra la siguiente apenas tendremos 24 horas para prepararnos; y si todo el mundo hace lo mismo y deja los preparativos de emergencia para última hora… Será muy complicado que puedas hacer algo. Admitámoslo: vivimos en una sociedad dependiente de la tecnología, y sufrir una tormenta solar hoy puede traer consecuencias funestas. Espero que este artículo te haya servido para aprender algo más sobre este interesante fenómeno, y sobre cómo prepararte para minimizar sus riesgos y consecuencias. 

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