El final de la serie “Silo”: lo que pudo ser… y no fue

Pablo Gómez
final de "Silo"

Hace poco he tenido ocasión de terminar de ver la serie “Silo”, una distopía de 10 capítulos emitida en la plataforma Apple TV+ y protagonizada por la guapísima actriz sueca Rebecca Ferguson (a quien hemos visto también recientemente de nuevo en la segunda parte del “Dune” de Denis Villeneuve). Como probablemente ya sabréis, “Silo” está ambientada en un mundo post-apocalíptico en el que un grupo de personas habitan desde hace generaciones un enorme silo construido bajo tierra y que se extiende hasta una profundidad de unos 144 niveles, debido a que el mundo exterior se ha vuelto tóxico y con un aire irrespirable. La serie, con altibajos y mejores y peores momentos, ha captado mi interés pero no ha terminado de convencerme; y sobre todo, el final de “Silo” me ha decepcionado. Te explico por qué (OJO, SPOILERS).

Un mundo subterráneo autosuficiente

La serie Silo está basada en las “Crónicas del Silo”, una saga de novelas de ciencia ficción escrita por el autor estadounidense Hugh Howey, cuya primera parte se publicó en 2011, hace relativamente poco tiempo. Al año siguiente ya hubo un intento de llevar la novela a la gran pantalla cuando 20th Century Fox compró en 2012 los derechos cinematográficos de la obra, para una producción en la que estaban implicados nada menos que Ridley Scott (sí, el famoso director), pero que no acabó de fraguarse. Personalmente no me he leído los libros, pero por lo que he podido averiguar sobre ellos tienen una trama mucho más compleja -e interesante- que la serie, desarrollando más la vida en el interior del silo y las relaciones entre los personajes… cosa que por otro lado, es habitual en las series o películas adaptadas a partir de obras literarias.

capítulos de la serie Silo

Una de las cosas que a mi parecer peor se recrean en la serie es el hecho de vivir en un mundo subterráneo. Ignoro en detalle si esto se aborda mejor en las novelas, pero hablamos de miles de personas (en la serie se dice varias veces que el silo tiene 10.000 habitantes) viviendo durante varias generaciones bajo el subsuelo, sin conocer la luz del sol, totalmente aisladas en una sociedad encerrada en sí misma y autosuficiente… y que prácticamente se desenvuelven como si aquello fuera un centro comercial grande y sin ventanas. Una sociedad así, tras varias generaciones, habría desarrollado todo tipo de problemas y formas de pensamiento, socialización y comercio únicas (sin mencionar problemas de salud y psicológicos por no recibir luz solar, o simplemente por estar encerrados); pero en realidad, lo que hacen, lo que poseen, su forma de pensar y de expresarse, de actuar… no se diferencia mucho de cualquiera de nosotros, y eso a mí personalmente me choca demasiado y me parece poco realista. Simplemente, viven encerrados en un bunker gigantesco en forma de tubo descendente, y tienen cosas más antiguas, y desfasadas. Ah, y “reliquias”, que teóricamente están prohibidas pero que pululan por doquier.

Precisamente en lo que respecta a lo que “poseen” los habitantes del silo, es una de las cosas que más me llaman la atención. Incluso aunque se menciona varias veces a lo largo de la serie el “reciclaje” de objetos usados, la primera pregunta que surge es: ¿de dónde sacan tantas cosas? Vemos al nuevo alcalde, interpretado por Tim Robbins tras el asesinato de la anterior alcaldesa, vaciando las reservas de botellas de alcohol dejadas por los “Fundadores” (los misteriosos creadores del silo, adorados prácticamente como dioses) trago tras trago; pero aunque pensemos que igualmente otros objetos ya estaban allí antes, es obvio que se estropean y hay que arreglarlos. ¿De dónde se sacan todos esos materiales? 

Se mencionan varias veces unas “minas”, que son en realidad una condena, un paso inferior a la condena a muerte que es “salir a limpiar”. Pero en un mundo de 10.000 personas, en el que seguramente la gran mayoría de ellas se dedica a producir alimentos (y no vemos grandes tecnologías de producción agrícola como granjas hidropónicas o cosas así, sino simples huertos y campos de cereal subterráneos) o a tareas de mantenimiento, ¿cuántos mineros puede haber, siendo además como es un castigo en un silo que -como nos repiten una y otra vez- hasta hace poco se mantenido unido y en paz? 

A medida que avanza la serie y pasan los capítulos, todas estas preguntas sobre esa supuesta “autosuficiencia” del silo no hacen sino crecer, ya que pasamos de preguntarnos a cómo consiguen la tela para la ropa, el metal para las armas o incluso las medicinas, a ver pantallas de ordenador, cámaras, sensores, discos duros… ¿Y todo eso viene desde hace generaciones? ¿También esa sala de vigilancia de alta tecnología que se ve en el final de “Silo”?? 🙄 Cuesta MUCHO creerlo.

144 pisos… sin ascensor 😱

Pues sí. Cuando los benditos Fundadores crearon la sociedad del silo, una de las normas que pusieron es que no se podían crear sistemas mecánicos o automáticos para subir o bajar esos 144 niveles del silo. Es decir: no hay ascensores, ni los habrá. Es algo que se menciona una sola vez en toda la serie, en uno de los últimos capítulos de la serie “Silo”, y que en la práctica les condena a tener que desplazarse subiendo y bajando esa escalera en espiral central que recorre todo el centro del profundo silo. Uno puede pensar que quizás esos “fundadores” establecieron esa norma para mantener las sociedades en las que se divide el silo separadas (varias veces se nos esboza, aunque sin decirlo explícitamente, que en los niveles inferiores están las ocupaciones de más bajo escalafón social). 

Pero como ya dije, esa separación entre clases, que es obvio que se crearía en pocos años en un mundo drásticamente construido en vertical y donde es tan difícil subir o bajar… Sencillamente, no se ve. La veterana alcaldesa, antes de que sea “eliminada” con matarratas, se dirige al inicio de la serie a una población -en un acto que recuerda a un 4 de julio con galletas y fuegos artificiales de cualquier pueblo del medio oeste americano- que parece vivir en una sociedad bucólica que, si la contemplasen sin ir más lejos esos últimos supervivientes de la humanidad que se refugiaban bajo tierra en la película “12 Monos”, sencillamente pensarían que están alucinando por alguna droga que les han inyectado. 

Es más, poco después de su asesinato se nos dice que la alcaldesa había sido la más votada durante 40 años en todos los niveles del silo… ¿En todos?? ¿La votaban tanto el que trabaja en las minas o recogiendo chatarra, como el técnico de informática o el policía que trabaja en los pisos superiores? (A todo esto, ¿alguien se imagina mantener el orden con un cuerpo de policía exiguo y que necesita 3 días solo para bajar hasta el fondo del silo??). Es más, en una sociedad cerrada y evidentemente vertical… ¿Nadie se pregunta por qué no derivaron hacia incluso un sistema totalitario, de estilo nazi?

Pero esa incongruencia con tener un mundo subterráneo con más de un centenar de niveles y sin un dichoso ascensor, también se ve en el final de la serie “Silo”. Cuando Juliette (Rebecca Ferguson) -que por cierto, recibe al igual que otros personajes el mismo nombre en la serie que en las novelas- intenta huir en el penúltimo capítulo a través del conducto por el que se arroja la chatarra, y es descubierta por Sims (quien poco antes había mandado a TODOS sus agentes al piso 90 y pico después de que Juliette, con ayuda de un hacker, le engañase sobre su ubicación)… ¿Qué hace Sims cuando localiza su ubicación real? Ordena de nuevo a TODOS sus agentes -sí, esos que habían bajado hasta el nivel 90 y tantos “pa ná”– que suban de inmediato al nivel veintitantos a por la sheriff convertida en fugitiva… 

Es decir, que cargados con 15-20 kilos de equipo de protección y armas, los agentes tienen que subir 70 niveles -esos que la antigua alcaldesa y el ayudante del sheriff emplearon antes en recorrer al menos día y medio CUESTA ABAJO- pero ya mismo… porque claro, Rebecca Ferguson por muy sueca que sea no se va a hacer la idem y quedarse en el mismo nivel mientras suben y no. Pues nada oye, morirían la mitad por el camino infartados o se teletransportarían gracias a los padres “fundadores”… pero el equipo de seguridad del Poder Judicial se planta en la planta (valga la redundancia) veinte noséqué, y deja atrapada a la chica. Son superhumanos.

serie "Silo"

Un final de la serie “Silo” con demasiados cabos sueltos

Todas estas incongruencias en la serie, que van creciendo a medida que se desarrolla, no hacen sino explotar cual botella de champán guardada en el maletero durante un viaje cuando llegamos al capítulo final de “Silo”, en el que parece que los guionistas quisieron cerrar muchas cosas demasiado deprisa viendo que el timing para acabar la primera temporada se acababa. En Filmaffinity vemos que la serie tiene hasta 9 guionistas, algo que me parece excesivo y que puede provocar precisamente todo esto de lo que venimos hablando, porque al final es imposible que tanta gente se ponga de acuerdo y mantenga la coherencia y el hilo conductor de todo. Me puedo hasta imaginar una conversación entre los guionistas:

-Graham: Oye, ¿qué es esto de que Billings, el ayudante del sheriff, acaba deteniendo a la nueva sheriff y ayudando a los del Poder Judicial? 

-Jeffery: Yo qué sé, lo ha puesto la Jessica el otro día.

-Graham: Pero a ver, si en los primeros capítulos hemos hecho que la protegiese y confiase en ella sin explicar por qué… hasta le hacía confesiones a la nueva sheriff, que además lo tiene pillado por los 🥚🥚 con lo del síndrome… ¡Es que no tiene sentido!

-Jeffery: Tú déjalo así… y que se coma el marrón la Cassie, que le toca escribir el final y me cae mal, que no me ha querido agregar al Facebook. Se va a cagar.

Estos cambios del ayudante de la sheriff son solo un ejemplo (resulta complicado justificar esos “giros” tan bruscos de Billings, que por cierto tiene un rol mucho más importante en las novelas), pero hay más. Por lo menos, el cambio de actitud del nuevo alcalde Holland se logra justificar por una ambición oculta de convertirse en un dictador del silo (vaya, al final sí que les sale el lado nazi…), y personalmente a mí no me sorprendió porque desde el inicio me pareció más que evidente que la historia del alcalde surgido en tiempos de crisis y que reniega públicamente del poder apestaba a la archiconocida historia del Senador Palpatine en Star Wars

La propia Juliette parece transformarse en una déspota al final, cuando no duda en usar abiertamente a Lukas (ese ingeniero informático que mira las estrellas desde la cafetería y que busca “algo más que amistad” con ella) e incluso prácticamente le desprecia cuando este le dice que no puede ayudarla porque tiene una madre de la que cuidar. ¡Y el hombre acaba condenado a las minas! ¡Y todo porque la “prota” lo lió y lo usó, sin comerlo ni beberlo! Una sheriff, por cierto, que en cuestión de días acaba aprendiendo defensa personal -se enfrenta sin problema a varios agentes armados del Poder Judicial que intentan detenerla en los cultivos- e incluso se la ve mucho más suelta investigando y buscando pruebas que a su veterano ayudante. En fin.

Pero, ¿qué es lo que más desentona en el final de la serie “Silo”? Para mí, sinceramente, lo que acabó por desencantarme de la serie fue todo lo que rodea al momento en que nuestra querida actriz sueca y ex Bene Gesserit es “obligada” a salir a “limpiar”. Digo “obligada” porque tras su detención a la fuerza y con engaños -esa escena en el campo de cultivo, en la que el alcalde y Sims mienten asegurando que la oyeron pedir salir, es angustiosa y hubiese dado para mucho más de haber sido bien desarrollada…)- de repente los tres llegan a un extraño acuerdo en la que prácticamente ella decide inmolarse a cambio de ver un video de su ex tirándose al vacío. Porque eso es todo. Y ya está, dejo que me saquen y que me maten. Pos vale. 🤷‍♂️

Cuando en el nivel más inferior -de donde procede nuestra heroína convertida en mártir sin causa– se enteran de que efectivamente la van a sacar a “limpiar”, vemos a Martha, la mujer que vive desde hace 40 años (creo recordar que eran 40) encerrada en su casa, salir por primera vez mientras se dice a sí misma “vamos vieja estúpida, eres todo lo que tiene”. ¿Para qué? Para acudir a los de mantenimiento, unos niveles por encima, a los que les pide como favor, básicamente, que hagan su trabajo en condiciones. Vamos, que les pide que ese traje con el que la “prota” va a salir a “limpiar” al exterior, y esa cinta americana con la que se sellan las costuras del traje, no lo hagan como si fuera made in Tajikistan como han venido haciendo hasta ahora. Incluso le pasan un mensaje a Juliette mientras espera en la celda el momento final de salir, diciéndole algo en clave: “En mantenimiento saben lo que hacen”.

¿Para qué tanto misterio y tantos movimientos que vemos en los momentos previos a que Juliette salga a limpiar? Tanta expectación que se nos ofrece, tanto secretismo, tanta movilización, hace que pensemos que hay un plan B, una operación de rescate, una revolución… ¡Pero no! Es solo que le han cosido bien el traje. En las novelas en que se basa la serie, todo esto se explica mucho mejor, y se habla de que los trajes se hacían mal a propósito en secreto para que quienes salgan mueran al poco tiempo, quizás para que sirvan de “advertencia” para quienes se quedan dentro y quieran salir. Pero en la serie esto no pasa, así que como espectador, uno ve esto y piensa: vale, has hecho un traje en condiciones para la sheriff guapa… ¿Y al sheriff Holston, ese que tanto decíais querer en el silo… que le den morcilla, ¿no? Y a su mujer idem, porque ambos duraron un suspiro ahí fuera. Vamos, que en mantenimiento se han lucido: digámoslo claro, son unos psicópatas, y personalmente yo no les encargaría ni que me cosiesen un botón de la camisa… por si acaso. Ellos deciden quién vive y quién muere. Son los verdaderos dioses del silo. 😳🤦‍♂️

Pero esperad, porque ahora viene lo mejor. Resulta que esa imagen bucólica que ven quienes salen a limpiar, cuando nuestra protagonista sale finalmente, se da cuenta de que no es real, que está generada por ordenador. ¿Para qué? ¿Para qué engañar a quienes salen haciendo que vean esas imágenes? ¿Para que limpien? Vale, pues no pasa nada: lo dices, lo explicas, y ya está, no tiene más importancia. Pero vemos al alcalde Holland gritar a TODOS los que están en la sala de vigilancia (usando una tecnología que se supone que no existe, y haciendo algo que se supone que nadie sabe) pedirles en el capítulo anterior que no miren a esas imágenes y que las olviden. ¡Pero si no son reales, qué más da! ¡Y le dices eso a gente que sabe cosas muchísimo peores! 

El final de “Silo”, explicado… Más o menos 🥴

A todo esto, damas y caballeros, nos acabamos de dar cuenta de que Holston y su mujer salieron y murieron… para nada. El mundo ahí fuera sigue siendo un infierno. Y nuestra “prota”, parece que también ha salido por una creencia falsa, y está condenada… Pero nada, la serie no incide en esto y nuestra chica sueca no se inmuta; es más, encima se pone chula frente a la cámara y les dice a todos “Yo, paso”, mientras arroja el trapito en plan “ahí os quedáis”. Toma ya.🤦‍♂️

Una pequeña curiosidad: los libros en los que se basa en parte la temporada 1 de “Silo” no se llaman como tal sino “Wool” (“Lana”), en parte porque el trapo que llevan quienes salen a “limpiar” al exterior está hecho de este material.

Pero atención, ¿qué hace nuestro alcalde alias “Palpatine” mientras observa la escena, cuando se da cuenta de que Rebecca Ferguson ha descubierto que aquello no son las praderas verdes de su Escandinavia natal, y que todo es mentira? Pues cuando aún estamos tratando de digerir lo que está pasando, le suelta a Sims “lo ha descubierto”, y sale corriendo. ¿Para qué? Pues para algo tan importante -y coherente, a juicio de los guionistas de la serie…- como anular la imagen bucólica e irreal que observa la chica, y que vea el mundo real. Porque sí, amigos y amigas, si queríais un final explicado de “Silo”, ya os anuncio que nuestro silo no es el único (de hecho, es el silo nº 18 de un total de 50, gobernados por el silo nº 1), que el mundo efectivamente se ha ido al garete… y que en la temporada 2 de “Silo” la chica guapa con su traje hecho como Dios manda se va a visitar otros silos. ¿Que cómo sé todo esto? Porque es lo que pasa en las novelas.

final de la serie "Silo"

Claro, pero hagámonos algunas preguntas. El alcalde se asusta cuando ve que “lo ha descubierto”. Pero, ¿qué es eso tan importante que ha descubierto la protagonista? Porque tras la tontería 1 de “no miréis la pantalla”, ahora llega la tontería 2 de “sabe que la imagen es fake. Pero vamos a ver, ¿qué más da que sepa eso, si esa imagen irreal de verdes prados y pajaritos volando SOLO la ven quienes salen a limpiar?? Pero es más, ¿qué hace nuestro alcalde pasado al lado oscuro para solucionar ese enorme problema que es que “lo ha descubierto”? Pues sale corriendo a… 

A apagar la imagen generada, y mostrarle a Juliette el mundo real, tal cual es. 😳 

Claaaaro, ahora lo entiendo. Sale corriendo para quitar el holograma, no vaya  a ser que la chica guapa se confunda, se tropiece mientras camina y se haga daño en una rodilla. En serio, ya me diréis qué sentido tiene ese gesto último del alcalde… Salvo mostrarnos a los espectadores de la serie el preludio a la temporada 2 (cuando la chica va a otros silos). Pero argumentalmente, esas palabras y esa acción del alcalde… Es que NO TIENE SENTIDO. 🤦‍♂️

Silo: una serie con mucho potencial desaprovechado

La verdad es que cuando comencé a ver la serie no había buscado información sobre las novelas en las que se basaba, así que no tenía idea de cuál sería el “gran secreto” que se ocultaba tras todas esas ideas que se nos lanzan al principio: que ha habido una gran rebelión que a punto estuvo de acabar con el silo, que no quedan registros de lo que hubo antes, que no saben por qué el mundo está así ni cuándo será seguro salir… Todas esas ideas se lanzan al aire y, si lo pensamos, darían para mucho; y realmente, yo hasta el mismo final de la serie “Silo” pensé que la serie iría por esos derroteros, jugando entre quienes quieren averiguar la verdad de lo que hay ahí fuera, y quienes creen a pies juntillas a los “padres fundadores” y si dijeron que del silo no se sale… pues no se sale, y punto.

Personalmente, creo que ese planteamiento hubiera dado mucho más de sí, y durante toda la serie estuvo rondándome en la cabeza el ejemplo de Ascension, esa miniserie enormemente desaprovechada y truncada en su mismo nacimiento, que narraba las aventura de una tripulación a bordo de una inmensa nave espacial generacional enviada a Proxima Centauri… pero que en realidad, nunca jamás llegó siquiera a despegar. En mi opinión, jugar con esa idea de no saber si el mundo exterior es real o no, o si realmente la historia que les han contado a los habitantes del silo es real o no, hubiera sido mucho más jugosa y hubiese dado para mucho más a lo largo incluso de varias temporadas hasta llegar a un desenlace final, más o menos abierto. 

En lugar de eso, la serie ha optado por ceñirse estrictamente a las novelas en este aspecto, y al final de la temporada 1 ya se nos ha desvelado lo que para mí era el principal misterio y aliciente que ofrecía: la realidad, es la que es… y apesta (aunque sea con escafandra). Eso, unido a una ambientación de la sociedad y la vida en el silo muy muy mejorable, junto con un final de “Silo” que en mi opinión no tiene ni pies ni cabeza… Hacen que le de un aprobado raspado a la serie, lo siento. Tim Robbins y Rebeca Fergusson hacen buenas interpretaciones, y creo que salvan la serie junto con la idea original de la misma (por mucho que nos recuerde en tantas cosas a Fallout) y la puesta en escena, pero la trama no me ha terminado de convencer; y en el fondo, los guionistas se han ceñido a las novelas -cuando podían haber exprimido la historia mucho más- para acabar con el principal misterio en la primera temporada… y sin embargo, han ignorado las obras originales para explicar mejor muchas cosas que en la serie no se abordan como se debe. 

¿Qué queda entonces al final de Silo terminada la 1ª temporada? Una heroína solitaria que se va a explorar el mundo, un silo que es uno de tantos… y una historia que a partir de ahora tiene como principal aliciente descubrir qué pasa en los otros silos (oh, wow, vaya, qué emoción…🥱). Francamente, no me quedan muchos alicientes para la 2ª temporada, salvo ver a una sueca guapa. ¿Le daré una segunda oportunidad a la serie? Sí, probablemente… Pero es una lástima pensar en lo que pudo ser, y no fue.

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